
El mirador abarquillado
Cuatro ventanales en curva, con la carpintería blanca y los postizos plegados. La luz entra de frente y se reparte por toda la estancia.
Ventanales de suelo a techo
Las vistas
Hermosilla 60 no da a un patio de manzana ni a una avenida de paso: da a una calle arbolada de fachadas clásicas, con balcones de hierro y contraventanas de color. Verde y piedra a la altura de los ojos.

Qué se ve
Los cristales son grandes y de piso a techo, así que la calle entra entera: la alineación de enfrente, las copas de los árboles que tapan el cielo en verano y, más abajo, el rumor tranquilo de una calle residencial sin tráfico de paso.
Los ventanales

El mirador abarquillado
Cuatro ventanales en curva, con la carpintería blanca y los postizos plegados. La luz entra de frente y se reparte por toda la estancia.
Ventanales de suelo a techo

El arco de la cocina
Puerta-ventanal con arco alto y barandilla de hierro fuera. Los árboles quedan justo a la altura de la encimera.
Balcón con barandilla de hierro

Desayunos con jardín
Desde la isla, la ventana enmarca la copa de los árboles: cocinar da al verde mientras la casa queda a la espalda.
Cocina con isla e inducción
El verde no se mira: entra.
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